Una Vueltecita por AUSTRIA (1ª parte)
Tweet me!Voy a comenzar mi relato dando una visión general de las condiciones de Austria y las grandes diferencias entre estaciones que influyen mucho a la hora de viajar a este país. Austria es un país eminentemente montañoso y con un invierno largo y frío con mucha nieve que lo hace ideal para aquellos que les guste el ski y otros deportes de invierno. De noviembre a abril hace mucho frío con temperaturas bajo cero y grandes nevadas que duran días e incluso semanas, para aquellos que lo visiten unos días veran paisajes increíbles y para los que llevamos tiempo viviendo aquí y somos de climas cálidos se vuelve desesperante. El verano es lluvioso aunque alternan días muy buenos y desde finales de Marzo a Septiembre todo cambia de blanco a verde y la montaña se vuelve increíble y se llena de gente haciendo senderismo y disfrutando del entorno y el buen tiempo. Según mi experiencia, el otoño es de lo mejor, las tonalidades del paisaje cambian de color y las montañas
se entremezclan los colores pardos, marrones, verdes y rojos ya que su abundante vegetación da contrastes espectaculares y en general, el tiempo es agradable durante el día refrescando por las tardes. Septiembre y Octubre son dos meses que, decididamente recomiendo para venir a Austria.
Viajando un poco por el país, evidentemente hay que mencionar su capital, Viena, la ciudad más poblada y grande de Austria con inmensos e innumerables monumentos y palacios, muchos de ellos recordando a la famosa emperatriz Sisi que se hizo famosa por las películas de Holywood protagonizadas por Romy Schneider. Viena no deja de ser otra gran capital europea, muy turística y comercial pero llena de rincones con encanto y por lo tanto, recomendable en una visita pero no imprescindible ya que Austria tiene mucho más que ver y no precisamente grandes ciudades. Cómo curiosidad decir que estuve en un bar de Tapas llamado CÁDIZ y os dejo aquí la dirección (karmelitezplatz Nº3 ).

Siguiendo un poco más hacia el sur y continuando con sus principales ciudades, hablamos ahora de Salzburgo, la ciudad de nacimiento de Mozart, algo que no olvidarás nunca si la visitas ya que puede puedes encontrar el Hotel Mozart, la Mozartplatz, el café Mozart (estupendos desayunos a todas horas del día), la Mozarthaus (casa de Mozart que hay más de una y no recomiendo la visita porque es una forma de hacer pasar por caja a los turistas y no merece la pena) y el chocolate Mozart que venden en todas partes como regalo/recuerdo para turistas y es chocolate relleno de mazapán y, la verdad, se pueden encontrar mejores aunque la presentación es bonita como recuerdo. Salzburgo es una ciudad pequeña, de aproximadamente 200.000 habitantes a la cual divide el río Salzach y tiene numerosos puentes desde dónde cruzar de la zona antigua a la nueva. La zona antigua está presidida por el castillo de Hohensalzburg desde el que se disfrutan de unas increíbles vistas de la ciudad siempre que el tiempo lo permita.

Castillo de Hohensalzburg
En el centro histórico hay varias calles peatonales muy comerciales y repletas de pasadizos que las comunican entre sí y con muchas tiendas abiertas todo el año dedicadas principalmente a la decoración navideña, aún siendo también muy turística y concurrida, tiene mucho encanto y se puede ver en dos días. Merece mucho la pena visitar la ciudad en navidades ya que viste sus mejores galas y todas las plazas se llenas de puestos navideños (conocido como mercadillo Christkindlmarkt) en los que es imprescindible tomar el famoso GlübWein, vino caliente muy típico en toda Austria parecido a un ponche y que cómo te descuides te deja KO. Un restaurante muy conocido y de moda últimamente es el Carpe Diem que se encuentra al final de la principal calle peatonal del centro (Getreidegasse 50) en el que aún siendo caro, se pueden disfrutar alguno de sus famosos conos sin tener que pedir un crédito. El restaurante, cómo casi todo lo nuevo y moderno de Salzburgo, pertenece a Dietrich Mateschitz, dueño de la empresa austriaca más famosa en el mundo, Red Bull.

Conos en Carpe Diem
Para aquellos que vayan a Salzburgo con la cartera llena y con ganas de Shopping a las afueras de la ciudad tienen el centro comercial EuroPark con cientos de tiendas, restaurantes etc. y mejores precios que el centro de la ciudad (aunque ningún encanto). Y una visita obligada para los amigos de lo moderno y la arquitectura es el Hangar 7 (www.hangar-7.com) un edificio espectacular junto al aeropuerto que tiene bar, restaurante y un museo de los juguetitos del dueño de Red Bull entre los que se incluyen, helicópteros apache, coches de sus escuderías de formula 1, motos de carreras, avionetas de la segunda guerra mundial restauradas…se puede visitar de forma gratuita y aunque los precios no son baratos es un lugar espectacular para tomarse una ó unas copitas. El restaurante prohibitivo, mejor ni preguntar. No dejéis de ver el link porque es un sitio espectacular y la página Web, interesante.
Otras ciudades de cierto tamaño que merece la pena visitar son Graz y Villach en el sur e Innsbruck en el oeste, cerca de la frontera con Suiza.
Dejando de lado las grandes ciudades de Austria, hay un sinfín de pueblecitos a cual más bonito de los que me gustaría destacar algunos de ellos de forma rápida.
Hallstatt,

Ubicada a orillas del lago Hallstätter See, es un encantador pueblo de unos 900 habitantes que creo que es el pueblo con más encanto que nunca he visto. Está reconocida por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad y también se la designó como la población más hermosa del mundo a orillas de un lago.

Hay muchos restaurantes con terrazas que dan al lago y no son especialmente caros y, nada más que por las vistas, merece la pena sentarse y tomarse algo. Ojo en verano con las avispas porque son uno más en la mesa. Visita obligada sobre todo si tenéis la suerte de tener buen tiempo durante vuestra estancia. Otros pueblos interesantes por esta zona Bad Ischl y St. Gilgen con otro lago precioso y en general toda esa zona cercana a Salzburgo (menos de una hora en coche) destacando otros lagos como el Wolfgangse y Fuschlsee. Dedicarle un día a esta zona y os aseguro que nunca os arrepentiréis.
Werfen,
Conocida por su famoso castillo de Hohenwerfen dónde hacen exhibiciones de cetrería y que merece la pena visitar por dentro, se encuentra enclavado sobre una peña y muy cercano a la Cueva Glaciar de Eisriesenwelt, la cueva de hielo más grande del mundo que yo no he tenido el gusto de conocer.

Dentro del Castillo hay un restaurante medieval muy pintoresco en el que los camareros van vestidos con trajes típicos medievales y las cenas son cómo un teatro, al menos las de grupos grandes, en el que los comensales desempeñan un papel, uno es el Rey, otra la Reina, otro el Bufón, hay una cárcel para aquellos que no sigan las reglas y te lavan las manos en tinajas al entrar y te dan un delantal ya que la comida se sirve y se come sin cubiertos y es todo un espectáculo. No sé como estará de precio porque yo fui de gorra con mi empresa.
Al lado de Werfen está Pfarrwerfen, yo lo conocí porque me llevaron de ruta a hacer un poco de Hiking, el pueblo es muy pequeño pero como toda está zona de Austria (de Salzburgo hacia el sur-oeste dirección Vilach-Zell am See) está rodeado de montañas espectaculares y es punto de partida para muchas rutas a pie muy pintorescas y que, con buen tiempo, parece que has llegado al paraíso.
Os dejo algunas fotos de mi ruta en la SEGUNDA PARTE.
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