De Vuelta Por Croacia (2ª Parte)
Tweet me!Despues de un buen tiempo voy a ver si consigo terminar esto, pero es que el curro me ha tenido alejado del ordenador. Pues, vamos allá. Lo dicho, avandonamos la costa y nos fuimos hacia Eslavonia. Esta región del interior es, de lejos, la menos turística del pais. Alejada de las multitudes, los precios acá son mas economicos que en la costa y la gente mas amable. Parece haberse quedado anclada en el tiempo hace unas décadas y se respira una tranquilidad pasmosa. Ofrece a quien se acerque por allí un auténtico espectacular para la vista, las estampas rurales que se pueen ver son sencillamente preciosas.


De Eslavonia marchamos hacia el los Lagos de Plevitce, ( una de cal y otra de arena, de lo mas alejado a uno de los puntos mas saturados de gente). El Parque lo forman un conjunto de lagos que van derramando sus aguas unos en otros a traves de unas cascadas. El entorno en fantástico y el espectáculo de color que forman el agua y la vegetacion está de lujo, o debe estarlo..... y digo debe porque ese día llovia a cantaros, lo que hizo que no entraramos en el parque. El inerior del país es bastante montañoso, humedo y lluvioso incluido el verano.
Así que nos decidimos por continuar hacia la costa de nuevo.
Recorrimos la zona de Primostem, al oeste de Split. Sin ser la mas bonita de la costa, alberga rincones majetes donde dormir con la furgo junto al mar y unos pequeños pueblecitos muy acojedores. Destacan en la zona dos poblaciones, Primosten y Trogir, esta última muy turistica. Son dos pequeñas localidades medievales con un inconfundible estilo mediterraneo, ambas asentadas en en senas pequeñas peninsulas, estan perfectamente conservadas. Por la noche, cuando se retira la marabunda, toman un aspecto casi mágico.
Nuestra ruta hacia el sur nos lleva hasta Split, donde embarcaremos hacia la isla de Hvar. Para los amantes de la historia y la arquitectura, el centro de la ciudad es un regalo; callejuelas, plazas, campanarios y como no....el Palacio Diocleciano.
Se puede tomar el ferry desde mas al sur pero preferimos no atravesar la costa de Makarska, esta zona puede ser lo más parecido de Croacia al lamentable espectáculo de la construccion destructiva de zonas del levante español. Asi pues, lo cojimos en Split rumbo a la isla de Hvar.
Una pequeña isla de forma alargada y estrecha , que es atravesada por el centro por una sierra alta y abrupta que divide a la isla en dos.En la cara norte, orientada hacaia el continente,disfrutamos buceando de lo lindo. El agua es transparente y limpia y esta petada de peces, erizos, estrellas de mar....chulísimo. En la cara sur, orientada a mar abierto, encontramos el agua más fría y un poco más movida. Quien guste de escalar, puede encontrar aqui un tesoro de muy buena calidad.
Uno de los dias entramos en un camping a dormir. El país esta petado de campings, camping cars y demás zonas acondicionadas para la pernocta. Varía el precio y la calidad. Los camping tienen unos preciosp parecidos a los de España, y se pueden encontrar de muy buena calidad en los servicios que ofrecen. Éste en concreto, dos personas, una furgoneta, luz para cargar baterías, neveras, etc y todo esto en una parcela pegada al mar en un pequeño acantlido con una pequeña playa como una piscina al lado, todo ello por 22 euros dia. Los camping car son terrenos que la gente del lugar acondiciona un poco, algo de sombra, unos servicios y tira millas; más económicos y están por todos lados.
Otros días dormimos en rinconcillos de la costa donde no tuvimos ningun problema.
Volviendo a la isla, por el día estábamos en remojo todo el tiempo y al atardecer y anochecer garbeábamos por la localidades de la isla. La más conocida, la ciudad de Hvar. También medieval, su calle principal, el puerto la loja y dos campanarios blancos (posiblemente de lo mas fotografiado de Croacia), forman una pequeña ciudad vigilada por una fortificación y muralla desde un cerro que la protege. Muy bonita, pero llena de gente. Sustancialmente más cara que el resto de la isla, el puerto se dá un aire "fashión" lleno de yates de lujo y terrazas llenas de gente; aún así merece la pena darse un paseo al atardecer y tomarse unas latas de cerveza del super viendo ponerse el sol y iluminarse esta bonita ciudad.
De nuevo el ferry y nos vamos a Korçula, otra isla más al sur y muy pegada al continente. Este trayecto nos costó algo más que el anterior y el barco iva hasta la bandera. La isla goza de una ubicación extraordinaria y por supuesto ....el agua. Nos perdimos entre los viñedos del este de la isla, calitas escondidas y por supuesto Korçula. Esta pequeña ciudad es un punto muy visitado. Sencillamente preciosa, mucho más pequeña que Dubrovnik y sin sus majestuosas murallas, no deja indiferente al visitante, tal vez un poco desfigurada por el número de restaurantes que la poblan, no decepcionará a quien se deje caer por allí. Estrechas callejuelas, pequeñas plazas, edificios medievales coquetos y refinados, bolcada al mar por todos sus costados y con la casa restaurada de Marco Polo como reclamo turístico, Korcula nos encantó.
Dejamos atrás playas y rincones de lo mejorcito de Croacia y sin aglomeraciones.
Embarcados en un pequeño transbordador nos vamos de nuevo al continente para pasar un dia de relax en la peninsula de Orebic. Supuestamente posee las mejores playas de arena del sur de Croacia, pero que nadie se engañe, nada comparable a ningun arenal de la península.
Estuvimos recorriendo en kayac la multitud de islillas que vigilan la costa, remar en aguas turquesas, nadar, bucear y echarte unas pivos (cervezas) que llevamos en los tambores del kayac nos dejó reventados...jejeje. Al día siguiente continuamos hacia nuestro último destino, casi obligado, baño de multitudes, Dubrovnik.
La ciudad hoy por hoy es posiblemente unos de los principales reclamos del Mediterraneo. Majestuosa y elegante, si uno es capaz de evadirse un poco de la multitud que deambula por el centro histórico de la ciudad, encontrará una ciudad preciosa. Restaurada en gran parte después de la guerra tras los bombardeos serbios, la ciudad está hoy llena de vida ( y de gente). Posiblemente de lo mas caro de toda Croacia y aunque no seas (seamos) amantes de las aglomeraciones es punto obligado de visita. Más grande que el resto de ciudades medievales y con una muralla alucinante.
La parte nueva de la ciudad nosotros tan apenas la vimos, pero por otro anterior viaje hace unos años, os puedo decir que a quien busque fiesta y pijoteo no se sentirá defraudado.
Nosotros para dormir nos retiramos un poco de la ciudad y dormimos en una playa a unos 18 kms de alli. Los hoteles allí son caros y el único camping de la ciudad caro y malo.
Al día siguiente chapuzón, carretera y manta. Lo dicho, el país aún es asequible y hasta se puede decir que algunos sitio barato para nuestros bolsillos, aunque no creo que dure mucho así. Tan pronto puedes estar rodeado de gente como en una roca en bolangas en una calita solitaria.
Espero que no haya sido un ladrillazo y hasta la proxima.
Salud.