Algunas cosas que aprendí de Belice
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En Belice solo pude estar 11 días debido al tiempo establecido por la visa. Todo mi viaje ocurrió en San Ignacio, Ciudad de Belice, Cayo Caulker, Belmopán, Placencia, y Punta Gorda. La mayoría de mi investigación del país la hice entre Wikipedia, Lonely Planet y una que otra página fortuita mostrada por Google, pero al final fue por la experiencia que pude aprender más que por lo que hallé en la internet.
1- El idioma oficial no es el inglés común. Mucho antes de visitar el país me hice la errónea idea de que no iba a tener problemas para entender el inglés caribeño, predominante en la región. La realidad es que, de todos los lugares en los que estuve, el 95% de las personas hablan ese inglés tan confuso para mis oídos. Fue complicado entenderles desde el principio, y muchos de ellos se molestaban si les pedía que me repitieran lo que me habían dicho. La pocas personas que pude conocer con buen inglés eran expatriados.
2- El país es caro pero aún así es posible conocerlo sin gastarse un dineral. Con que hagamos Couchsurfing en las ciudades principales y que cocinemos nuestra comida podemos ahorrar una buena tajada de dinero. Belice, a diferencia del resto de Centroamérica, es difícil visitar más de una vez por sus precios altos y, además, se requiere visa (yo como panameño tuve que pagar $50 por obtener una). Si queremos sacarle el máximo provecho a lo bueno que ofrece Belice, sin tener que improvisar, lo mejor será planear nuestro viaje en base al tiempo y presupuesto que tengamos disponible.
3- Salir del país por Punta Gorda no fue tan complicado como lo pensé. al final de mi viaje tenía que ir de vuelta a Honduras. La única forma de llegar más rápido y directo era coger el ferry que parte de Dangriga o Placencia hacía Puerto Cortés, pero salía más costoso. Lo que hice fue irme hasta Punta Gorda y pasar el día allí. A la mañana siguiente agarré el ferry hacia Puerto Barrios en Guatemala, y luego tomar un microbús hasta la frontera de Honduras. Se oye trabajoso pero la verdad no lo fue, y resultó entretenido haber pisado 3 países en un lapso de 3 horas.
4- Muchas veces los buses expresos no son tan expresos. Había escuchado comentarios sobre algunos buses expresos que les gusta hacer paradas recogiendo gente más de lo debido. Tuve el honor de tomar un expreso de semejantes características y, para mal de males, el aire acondicionado echaba aire caliente.
5- El dólar como segunda moneda. Los dólares americanos son bien aceptados, y su uso no se limita solo a lo turístico. El transporte y los comercios de todo tipo también los utilizan. Incluso en una ocasión pagué una parte del pasaje en moneda beliceña y lo demás en americanos. Esta ventaja se da gracias a la diferencia de cambio entre ambas monedas, BZ$2 por $1.
6- Las franquicias extranjeras no se han apoderado del país. ¿Te gusta comer en McDonalds, Pizza Hut, KFC, Subway o Taco Bell? olvídate de ellos mientras visites Belice. En todo el tiempo que estuve por allá no vi ni un solo restaurante de comida rápida, dándonos una gran oportunidad de degustar más de la comida local.
7- La mayor parte de la carretera está en buen estado: Fuera de las rutas alejadas de las vías principales, el resto de la carretera la pude recorrer en bus sin problema alguno. Solo el trayecto hacia Placencia fue super polvoriento, y actualmente se está pavimentando el camino.